Volver a: Gilgamesh.
Gilgamesh, sigamos con Él; Gilgamesh acapara nuestro deseo y condiciona nuestra lívido, Él decide cuánto, cuándo y cómo de nuestro anhelo, lujuria, deseo; inocula la obcecación por ambicionar y valida el absurdo de aparentar, Él; y por ello Él es responsable de gran parte de nuestros traumas, complejos y problemas sexuales: más de la mitad de los varones realizan consultas relacionadas con el sexo en España, México, Brasil y aproximadamente la mitad de las mujeres en España, México o Brasil.
Consultas por problemas sexuales
Varones:
- REINO UNIDO 33%
- ALEMANIA 51%
- FRANCIA 42%
- ITALIA 64%
- ESPAÑA 53%
- MÉXICO 58%
- BRASIL 73%
Mujeres:
- REINO UNIDO 22%
- ALEMANIA 35%
- FRANCIA 26%
- ITALIA 58%
- ESPAÑA 39%
- MÉXICO 50%
- BRASIL 51%
https://efesalud.com/deseo-sexual-femenino
«Manipular sin conocer a la gente,
es como manipular gente sin usar el miedo ‘como herramienta’: inútil». Esta es la frase que el profesor de idiomas le dictaba a Gilgamesh cuando era pequeño; se la dictaba en inglés, francés, mandarín y español:
«Manipulating people without knowing them is like trying to manipulate people without using fear as a tool: pointless».
«Manipuler sans connaître les gens, c’est comme manipuler les gens sans utiliser la peur comme outil: inutile».
«在不了解他人的情况下操纵他们,就像不以恐惧为工具去操纵人一样:毫无用处»。
(Pinyin: Zài bù liǎojiě tārén de qíngkuàng xià cāozòng tāmen, jiù xiàng bù yǐ kǒngjù wéi gōngjù qù cāozòng rén yīyàng: háo wú yòngchù.)
Recordatorio innecesario, insistente.
Pero recordatorio en cualquier caso:
Gilgamesh es el nombre que recibió en origen, el que se le dio hace 4.500 años a los cimientos del poder narrativo; ese poder que se ejerce desde arriba; ese poder que atiende, comprende y manipula el ego custodio de cada personita, oculto en nuestra condición.
Ese poder que nos convence de que queremos pensar como pensamos y follar como follamos; porque quien maneja la narrativa maneja las cabecitas.
Desde arriba.
Arriba Él. Siempre arriba. Su narrativa persigue confundirnos desde la cuna para que no nos demos cuenta o para que creamos imposible bajarle de ese arriba; su narrativa pretende incluso que supongamos que es mejor auparle aún más alto. Gilgamesh, ¿a dónde quieres llegar, criatura?