Volver a: pequeña.
Entra algo cansada. Él está en el sofá con el rostro relajado. En la butaca roja hay una mujer rubia, tiene el pelo alisado con esmero. Huele a una mezcla de flores y frutas. El champú, la crema de día, el desodorante, el aceite corporal, las gotas de perfume, incluso podría haberse rociado con una de esas brumas que fijan el maquillaje, refrescando la piel con un aroma más. Huele a un exceso agradable e indefinible.
Berta sonríe, quizá sea la primera vez que sonríe hoy.
Por cierto, se llama Laura.