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Último asalto a la historia
Usted no está sólo. Usted es pieza de una escala cromática que presenta contornos divinos. Lo llaman tierra abertal. Usted es promisión de espejos de aire, y como tal, laberinto de hilos que surcan mares abisales. Se le aconseja volar o sumergirse en esta partitura de estrellas supernovas. Vístase bien, sea elegante, autorícese a ser encarnación de estufas en el ártico. Demuestre que las latitudes son la comba del mundo y nada más. Avance, medite, sea expedición, parte subterráneo, topo, madriguera, túnel de viento. Coja su maletín y ande en línea recta sin temor a estructuras. Usted es una y muy compleja. Ascienda montañas, reine peonzas forestales, cante a la filocalia. Respire el oxígeno de los seres alados. Sea lupa, regla, microscopio, el sueño de Escipión, catalejo, arena volcánica, etc… Estudie lo que somos. Hace siglos que nadie se hace estas preguntas, pero usted ha sido escogido para ello. Traiga pruebas de la vida. Demuestre que aún existe. Que allí arriba los seres infinitesimales, al igual que los insectos, polinizan en el ágora. Fotografíe Beirut. Confirme que la política sigue abasteciendo de cúspides los hontanares siderales. Usted es un escultista al que todos toman por botánico. Disimule. Construya catedrales y lenguajes en silencio. Reine. Cuéntenos de Abisinia. Usted es nuestro astrolabio. Usted es alambique. Un cliente de la imaginación. Siga a los trapecistas cuando salten frisos de seda, chapiteles, cornisas. Sea pídola, salto y gacela. Cantarines cántaros de vino esperando baobabs y velas. Usted no está existiendo. Yo tampoco. Usted recorre la hipocondría como si nada. Qué hermosa amazonia en el salón de su casa. Siga transitando los refugios donde el hombre en shock sigue haciendo oropeles con jabón. Qué tranquilidad despierta en los chacales el no existir. Usted no existe. Usted ha sido enviado a una misión imposible. Debe repatriar la naturaleza humana. Si sólo atisba a ver matemáticas flotando en el horizonte de la galaxia, vaya más allá. Le estamos observando. Una geografía de fieras y nenúfares espera respuesta. Ya nadie existe. Qué calma la del observador entre un billón de cables colgantes. Usted no está sólo. Usted es grito. Usted. Us. Sssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………. . . . . . . . . . . .
…….. ………… ……………… …… .. …… …………… … . ….. ….. . un avatar en el
metaverso.