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BOCA DEL ESTÓMAGO
Hoy es tu tercer día vivo. Es mediodía. Eustaquio te invita a salir de nuevo a la terraza. Parece existir una relación terraza/momentos grandilocuentes. Cero —te dice—, asómate… Te acercas a la cornisa hasta sacar la cabeza más allá de la vertical y revives el vértigo, sientes el viento caliente de noviembre —en verano sería imposible estar sin traje estanco—; tratas de medir las distancias con la planicie pero te resulta imposible, la altura deforma nuestra capacidad de cálculo y vuelve juguete la realidad; hace que desde aquí arriba, lo de abajo parezca trivial; casi fantástico.
La planicie está desierta porque a mediodía el calor barrunta peligro; son horas para estar a cobijo, explica Eustaquio, y te señala la abertura de superficie del subterráneo; ese rectángulo es la boca a un mundo bajo la superficie. De ella ves salir un individuo con la refrigeración en máximos, embutido en un traje estanco rosa que le queda grande. Es un rosa gastado y triste, hermoso. Un par de inertes pasan a gran velocidad en sus quehaceres diarios justo por delante vuestro y un instante después, por la misma salida de superficie aparecen dos personas más, trajes estancos bermellones, idénticos.
Eustaquio te muestra la conexión de dos personas que miran hacia arriba y te ven asomado al ático. Son las del traje bermellón que acaban de salir a la superficie. Ambos te miran, o miran hacia el ático; en realidad miran a Eustaquio. Eustaquio te ha llevado allí para que veas esa conexión. Te pide atención con una mano en tu hombro y una mirada fugaz a tus ojos. Hay algo inquietante en la situación. Sientes cierta tensión.

Observas cómo el individuo Rosa, el que llevaba la refrigeración en máximos, entra en el elevador exterior del edificio hexagonal de enfrente y se quita la escafandra, que cuelga de su hombro, se desabrocha el traje como si le agobiase. Libera vapor.
Los Bermellones le siguen. Usan otro elevador. Los tres han entrado en el edificio y ya no puedes verles a simple vista; ahora sigues la secuencia a través de la conexión de Eustaquio. Están dentro del edificio hexagonal y la tensión, no sabrías explicar por qué, ya es .