Volver a: ESPEJO DE CARNE XXO.
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Has salido de la piscina y le has comentado tus inquietudes a Eustaquio, que estaba ensimismado en alguna conexión. Inquietudes sobre lo que sabes sin haberlo vivido, sobre qué haces aquí, sobre cómo se vive, cómo se aprende a vivir. Lo has hecho con precipitación. Con ansiedad ha dicho él. Asumes que así es.
—A vivir no se aprende—, te ha dicho.
Has sentido una ansiedad creciente hasta olvidar cómo respirar; ha sido un episodio corto pero angustioso que Eustaquio ha solucionado. Te ha dado pautas para calmarte, te ha enseñado a respirar profundo, lento.
Todo va demasiado rápido. El todo es abrumador.

Eustaquio te ha puesto tareas para empezar a conocerte.
Tareas como elegir colores, discriminar olores; has pasado la tarde creado tus perfiles. Anónimos; Eustaquio no quiere que tengas un perfil público, por ahora. Por ahora te pide que uses su identidad, lo cual significa que seas él, que lo que hagas sea en su nombre o de forma anónima. Te ha enseñado cómo engañar en las comunicaciones para ser alguien que no existe.
Tampoco quiere que salgas; como hace tanta gente, eso ya lo sabes; las relaciones son comunicaciones, el contacto físico se lleva cada vez menos. Accedes sin cuestionamientos. Pero en el anonimato te has sentido incómodo y coartado, has sentido que mentías.
Nadie sabe de tu clonación. No existes. El porqué de ocultarte no ha tenido a bien explicártelo, alega jerarquías y prioridades. Lo que sí ha tenido a bien ha sido hablarte de LON, la enzima que permitiría alargar la vida. Claramente está obsesionado con la longevidad.
Te ha hablado con la mirada perdida, sus ojos extraviados más allá, en un futuro; en un deseo futuro. Te ha contado que nunca olvidará el día en el que se dio a conocer el descubrimiento tecnobiológico; el milagro consumado. LON era alucinantemente real; una enzima que frenaba la oxidación celular en más de un quinientos por cien. Eustaquio dijo esto con voz hueca, pleonástica de entusiasmo, y luego calló. Se abandonó a una simple sonrisa.
—Pero…
Pero el gobierno —explicó—, lo ha prohibido alegando problemas de sobrepoblación.
—¿Hay sobrepoblación?
Pues no sé si hay sobrepoblación, Cero, desde luego tenemos recursos; pero quintuplicar la vida puede producir un desbalance que el gobierno no se atreve a asumir; así que ha hecho lo que hacen los gobiernos cuando se enfrentan a un reto: prohibirlo. Nadie será inoculado con la enzima a excepción de los viajeros del programa espacial.

¿Qué programa espacial? ¿Lo de esa enzima es real? Decides buscar información por tu cuenta…