Volver a: SE.
La llave la tiene Francisca,
que lleva cuarenta años
fregando la misma escalera
todos los días con las
mismas manos grises
y pasos cortos,
igual que una muñeca
a la que dieron cuerda
y olvidaron besar
Volver a: SE.
La llave la tiene Francisca,
que lleva cuarenta años
fregando la misma escalera
todos los días con las
mismas manos grises
y pasos cortos,
igual que una muñeca
a la que dieron cuerda
y olvidaron besar