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Sala segunda

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Sam Jonkenki, Harvard University

«MONTSERRAT MENÉNDEZ AND THE INFINITE PARODY»
 

 

The emergence of AI has triggered a new wave of exploration, but the question remains the same: how to avoid being forgotten? It’s a primal human need, one that we’ve grappled with since the dawn of our existence. And yet, the very technology that we’ve created to extend our reach has led us down a path of self-referentiality. As writers, we find ourselves constantly circling back to the topic of AI. We’re fascinated by its potential, its limitations, and its implications for our craft. But even as we explore this brave new world, we can’t help but feel a sense of unease. Is this all there is? Have we lost sight of the bigger picture? Perhaps the answer lies in rediscovering the power of storytelling itself. In an age where technology dominates our lives, we must remember that the stories we tell are what give our lives meaning. The stories that have endured through the ages are the ones that resonate with our shared human experience – stories of love, loss, triumph, and despair. So let us not be content to simply marvel at the wonders of AI. Let us use this newfound power to tell stories that touch the hearts and minds of our readers. Let us remind ourselves why we became writers in the first place – to capture the beauty and complexity of the human experience, and to share it with the world.

(Traducción)

Sam Jonkenki, Harvard University

«MONTSERRAT MENÉNDEZ Y LA PARODIA INFINITA»
 

 

El surgimiento de la IA ha desencadenado una nueva ola de exploración, pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿cómo evitar ser olvidado? Es una necesidad humana primordial, con la que hemos lidiado desde el amanecer de nuestra existencia. Y, sin embargo, la misma tecnología que hemos creado para ampliar nuestro alcance nos ha llevado por un camino de autorreferencialidad. Como escritores, nos encontramos constantemente regresando al tema de la IA. Nos fascina su potencial, sus limitaciones y sus implicaciones para nuestro oficio. Pero incluso mientras exploramos este valiente nuevo mundo, no podemos evitar sentir cierta inquietud. ¿Es esto todo lo que hay? ¿Hemos perdido de vista el panorama general? Quizás la respuesta esté en redescubrir el poder de la narración en sí misma. En una era en la que la tecnología domina nuestras vidas, debemos recordar que las historias que contamos son las que dan significado a nuestras vidas. Las historias que han perdurado a través de los tiempos son las que resuenan con nuestra experiencia humana compartida: historias de amor, pérdida, triunfo y desesperación. No nos conformemos simplemente con maravillarnos ante los prodigios de la IA. Usemos este poder recién descubierto para contar historias que toquen los corazones y las mentes de nuestros lectores. Recordemos por qué nos convertimos en escritores en un principio: para capturar la belleza y complejidad de la experiencia humana y compartirla con el mundo.

 

LOS DIARIOS CLAIREFONTAINE

Sam Jonkenki, Harvard University

«MONTSERRAT MENÉNDEZ Y LA PARODIA INFINITA»
 

 

El surgimiento de la IA ha desencadenado una nueva ola de exploración, pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿cómo evitar ser olvidado? Es una necesidad humana primordial, con la que hemos lidiado desde el amanecer de nuestra existencia. Y, sin embargo, la misma tecnología que hemos creado para ampliar nuestro alcance nos ha llevado por un camino de autorreferencialidad. Como escritores, nos encontramos constantemente regresando al tema de la IA. Nos fascina su potencial, sus limitaciones y sus implicaciones para nuestro oficio. Pero incluso mientras exploramos este valiente nuevo mundo, no podemos evitar sentir cierta inquietud. ¿Es esto todo lo que hay? ¿Hemos perdido de vista el panorama general? Quizás la respuesta esté en redescubrir el poder de la narración en sí misma. En una era en la que la tecnología domina nuestras vidas, debemos recordar que las historias que contamos son las que dan significado a nuestras vidas. Las historias que han perdurado a través de los tiempos son las que resuenan con nuestra experiencia humana compartida: historias de amor, pérdida, triunfo y desesperación. No nos conformemos simplemente con maravillarnos ante los prodigios de la IA. Usemos este poder recién descubierto para contar historias que toquen los corazones y las mentes de nuestros lectores. Recordemos por qué nos convertimos en escritores en un principio: para capturar la belleza y complejidad de la experiencia humana y compartirla con el mundo.

 

«La pluma de la Matrioska». Una novela de Monsterrat Menéndez.

03

Marco pronto se harta de tanta autorreferencialidad. No tiene muy claro, de hecho, como ha acabado atrapado en esa red de escritores que escriben sobre otros escritores que escriben sobre otros escritores que acuden a una IA para escribir una historia sobre otro escritor que escribe una historia. Es una espiral tan intrincada que ni siquiera él es capaz de volver al principio. Desenredarla. Piensa que tal vez lo mejor será empezar de nuevo. Escribir una historia que se ajuste a las demandas del lector actual (es decir, nadie). Acaba por pedirle a la IA lo siguiente:

Construye un argumento con los siguientes elementos: un superhéroe, un dragón, un romance homosexual entre dos superhéroes, un castillo, un vampiro, una pandemia mundial, la ciudad de Nueva York, la muerte de un personaje principal pero no el protagonista.

Y eso es lo que le responde:

En la ciudad de Nueva York, el superhéroe Alex y el dragón Alfa se encuentran luchando contra una pandemia mundial que ha azotado a la ciudad. Mientras luchan juntos para salvar a la gente de la ciudad, Alex y Alfa descubren que tienen sentimientos el uno por el otro y comienzan un romance homosexual. Pero su amor se ve amenazado por un vampiro malvado que ha llegado a la ciudad con la intención de destruir todo a su paso, incluyendo el castillo que Alfa protege. A pesar de la ayuda de Alex, Alfa es gravemente herido en la batalla contra el vampiro. Con su último aliento, Alfa le dice a Alex que lo ama y le pide que proteja el castillo. Alex promete hacerlo. Después de la muerte de Alfa, Alex está devastado pero no se rinde. Junto con otros superhéroes de la ciudad, luchan contra el vampiro y finalmente lo derrotan. A pesar de la victoria, la pérdida de Alfa sigue pesando en el corazón de Alex. Pero encuentra consuelo en saber que Alfa murió sabiendo que era amado y que su legado vive en el castillo que Alex ahora protege en su honor.

 

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