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  • El sigilo de Hablafuerte
    fuera del cráneo
    la medianoche
    dentro del cráneo
    el mediodía

    el camino conoce tu dolor con la claridad del ayer extinguido
    una nave industrial
    un mercado como orgullo de la humildad suprema
    un centro de salud abandonado
    nadie enferma en Hablafuerte
    un jardín de agua en la boca del sol
    desteje lianas de oro puro
    templo de
    perlas lloradas por los ciervos
    una lluvia de diamantes
    traslúcidos como el rocío
    suaves e indestructibles como una nube
    las casas se cimientan
    en vino luminoso
    al crepúsculo alzan vuelo calandrias que nacen del viento

    un río que no existe moja las faldas de los montes
    esculpidos en jade y turquesa
    ruge como un lobo de Bohemia
    y se mueve como las serpientes de un sabio faraón estelar

    Otrolado
    violeta nocturna frente al vacío

    se viste con lo invisible
    como el espíritu
    entre las hiedras de una ventana turbia
    que los años han despojado de su transparencia

    dentro una gruta en la que cuelgan los drones de la batalla
    como murciélagos dormidos
    ígneo chopo en cuyas ramas florece el canto de los quetzales

    Hablafuerte
    está en el polvo blanco, en lo blanco líquido
    en la Vía Láctea

    en el archipiélago galáctico que se tiende
    al costado de Oriente

    corcel de nácar que agita el océano
    espuma en el tuétano de los tiempos

    en la superficie erótica
    en la raíz del oasis
    en el triángulo peninsular que devora embarcaciones
    en el dragón del abismo eterno.

    Los peces arrastran los pies de quien llega a Otrolado
    llegar es el retorno desde el reino de las sombras
    al cóncavo imperio que rescribe los cuerpos
    se avanza por largas venas hacia la cúpula de músculos

    y Hablafuerte regenera

    chamán de las mil voces
    nahual de las mil pieles
    pitonisa encurtida en la materia de los sueños

    el sigilo de Otrolado
    temblor cinéreo
    que despierta flor de humo.

    VIRE SERPENTEARÁ — BECKETT DIXIT

    y Hablafuerte regenera

    el embrujo ha sido conjurado…

    cíclope de nieve

    salpicado de lunáticos cuervos

    están perdidos

           al interior de la casa

    | al pie del muro deseado

    Vuestros enemigos

    Que fecundan los insectos

    Están perdidos

    Que tu rostro celebrado se manifieste

    Eón

    cuando el sentido filosófico cubra nuestras voces

    como un pergamino

    a la maldición de las tablas

    oh rey de los rubíes

    del animal que llora

    tu fiebre es ávida

    licor sobre las heridas
    como el aceite que se reserva a los que agonizan