¿En qué medida nos sentimos preocupadas/os ante la posibilidad de ser manipuladas/os silenciosamente por las élites?

¿Afecta a nuestras vidas diarias (familia, trabajo, estudios, ocio)?

¿Consumimos lo que deseamos o lo que nos hacen desear?

¿En qué medida somos libres en nuestra toma de decisiones?

Un ejemplo al respecto, basado en hechos reales: Si nos dicen que el arte no figurativo gusta porque las élites financiaron este tipo de arte (Rothko, Brindle, Pollock…) e hicieron intensa propaganda del mismo para evitar precisamente el arte figurativo contestatario, ¿qué diríamos?