Desquite

No hay mayor principio que el del desquite cuando te han perrodelortelaneado o, como es el caso, te han despreciado en el mismísimo momentum.

Y qué mejor que una fiesta orgiástica, ¿verdad Liche? Qué mejor para dar celos, qué mejor para recordar dónde estaba hace un rato y ya no volverá a estar, y por otro lado, qué mayor desmelene despeje el balón de cabeza, que una fiesta de súper, descocada y vulgar.

Porque desquitarse no es solo echar en la cara un vaso de agua o meado, es también empezar a limpiarse traumitas y despejar nubecitas de la cabeza.