«Soy una buena persona.

¿Cómo dudáis de mi palabra? ¿Cómo podéis estar linchándome en todas y cada una de esas redes de mierda?».

¿Veis cómo defiendo al camarero? Pues así siempre. Si es que no me cuesta, está en mi naturaleza, cada uno de mis tentáculos me pide justicia, buenrollismo, ayudar… El cuerpo me pide ayudar. Solo así me siento feliz, qué queréis que os diga.