No lo sé

 «No lo sé, tengo dudas», qué frase tan hermosa. Extinta. 

¿La duda es aquello que se perdió cuando las redes sociales nos volvieron extremistas? Aquello que antes se denominaba el principio de prudencia y que los medios de comunicación abandonaron porque no vendía. ¿Aquello que ningún político puede permitirse? 

La duda. Aquello previo a la polarización. A la opinión tajante sobre todasycadaunadelascosas. La duda es PEGI 18. Es aquello que ninguna emisora de radio nombra, cita, sostiete o alienta. Es la opinión que no regalan; aquella que se encuentra en medio de dos grupos de tertulianos, más o menos por donde la silla del presentador, justo debajo de su culo.

No puede terminar este ditirambo a la duda, sino con la dignidad reggaetoniana de un pareado con rima asonante, un refrán; vamos:

El que no duda,
no sabe cosa alguna.