Te hace muchísima ilusión
deslizarte por la hoja,

pero el lector te quiere conocer

por si acaso fallece el mismo día
en que te lee.

Vete a vivir a Cáceres.

De alguna forma siempre habrá anorexia.

Hay gente que hace lámparas.

Hay gente mercadillo.

Gente que tiene crisis,
muchas crisis.

En general tendemos a acabar mal,

pero sólo en general.

Es como la política del taxista:

yo sé de uno que se quiso quedar

a vivir en una de sus crisis

y acabó en Perú.