La Rosa quésRosa, yelombre, quesasqueroso:
Señor, no señor. Señor, no señor. Es una rosa, rosa. Un pétalo áureo que cae del cielo, que se desliza simplemente sobre un tejado. La luz le hace brillar cada detalle terso. La luz le hace cosquillear. Le dice…lánzate. Y ella se lanza. Y va hacia todos lados, pero a ninguno en realidad. Se queda quieta. Quieta y con hambre. Y solloza un rato hasta que se le pasa. Es una rosa, rosa, pero ante nada purísima, de tallo verdoso, lista para crecer en la piel, en el campo. «Yo no sabía nada…», ¿de nada? los dientes rechinan, entonces. Se quiere comer su corazón. El suyo, no el de la rosa; la rosa es hermosa.

El hombre está caminando.

Mirando cada uno de los colores.