25E-tres

«Iluminación trascendental».

—Qué poco me conoces. No me atrae ahondar en mi ego, dichoso yo. 

—No todo el ego es malo.

—Claro que sí.

—Hay ego bueno, el de la autoestima y la superación. Además, la iluminación no la entiendo como para regocijarse en uno mismo sino precisamente en dar luz a nuestros traumas y vicios ocultos, a nuestros prejuicios, a lo que hacemos sin darnos cuent/ 

—Vale vale, si lo entiendes así podría interesarme, sí, tontísimo.

—Quien juega con un tontísimo es una descomuna/

—Déjalo ya —te grita, te empuja, se ríe.