NO TENDERÁN

Creer que la vida del clon diferirá de la de su original, siendo idénticos, es creer que la vida de cada uno depende del albedrío y de las circunstancias; o lo que es lo mismo, que somos peleles en manos de la suerte que nos toca vivir y del vértigo de la voluntad individual.

Esta creencia popular —entre otras cuestiones de mayor calado— resulta desincentivante en cuanto a la decisión clonatoria.

Se entiende que el grado de diferencia —entre clon y original— será inversamente proporcional al deseo de clonación: a mayor diferencia, menor interés. Dicho de otra manera, la incertidumbre desincentiva clonarse y alimenta la opción de engendrar descendencia.